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Harlotand The Beast

Ahorro en calefacción

¿Qué hacer para ahorrar en las facturas?

A partir del 15 de octubre en algunas ciudades será posible poner en funcionamiento el sistema de calefacción. Aquí están las 4 cosas que hay que hacer antes de encender los calentadores para asegurar la máxima producción de calor y facturas más ligeras!

Ya casi llegamos: los sistemas de calefacción se podrán encender a partir del 15 de octubre en los municipios italianos de la zona climática E, que incluye ciudades como Aosta, Bérgamo, Bolonia, L’Aquila, Milán, Padua, Perugia y Turín. De hecho, el Decreto Presidencial 412/1993 establece el período de activación de la climatización invernal en función de las temperaturas medias de un determinado territorio -que implican necesidades de calefacción diferentes- y divide Italia en 6 zonas.

Así, por ejemplo, en Belluno (zona F, la más fría) no hay limitaciones de ningún tipo, mientras que en Lampedusa (zona A, la más caliente) los radiadores sólo pueden estar en funcionamiento del 1 de diciembre al 15 de marzo.

La temperatura y los tiempos de calentamiento

Las normas se aplican a todas las viviendas civiles, tanto a las atendidas por sistemas centralizados como autónomos, y en cualquier caso la temperatura media en las habitaciones calefactadas individualmente no puede superar los 20°C + 2°C de tolerancia. El decreto presidencial también establece el número máximo de horas diarias en las que es posible mantener los radiadores encendidos: para la zona E es igual a 14, mientras que para los lugares más cálidos baja a 6 horas (zona A).

Qué hacer antes de encenderse

Para prepararse mejor para el re encendido de la calefacción con el fin de ahorrar energía y facturar, hay algunas sagacidades y buenas prácticas a tener en cuenta en todo momento:

Revisa las ventanas y puertas

En primer lugar, ¡te estás volviendo un poco torpe! Las microcorrientes de aire frío, que dispersan la energía térmica, suelen provenir de finas grietas a lo largo del latido de los marcos de las ventanas, de los marcos fuera de escuadra y de los contramarcos mal aislados. Si estás familiarizado con el bricolaje, puedes comprobarlo y sellarlo tú mismo, u optar por un chequeo e intervención profesional. ¡Lo importante es no desperdiciar la preciosa energía!

Limpia los radiadores y purga el aire.

Una vez que haya asegurado la estanqueidad de su casa, puede dedicarse a limpiar sus radiadores para hacerlos más eficientes. Limpia primero el exterior: quita el polvo con un cepillo de radiador, o usa un bote de aire comprimido, o más simplemente un secador de pelo. Luego, pasar a la limpieza interna, purgando el aire, para eliminar las burbujas de aire que impiden la circulación regular del agua en los radiadores, limitando su rendimiento.

Cuando el sistema esté apagado, abra las válvulas de ventilación de los radiadores, asegurándose de poner un recipiente debajo de las válvulas antes de realizar la operación y utilizando la llave especial que encontrará en la ferretería. Deje que el aire se escape hasta que el agua empiece a fluir (significa que todo el aire se ha escapado) y cierre de nuevo. No olvides el mantenimiento de la caldera.

Calefacción independiente

Si el suyo es un sistema de calefacción independiente, usted es responsable del sistema, aunque no sea el propietario sino el inquilino de la propiedad en la que vive. Por lo tanto, debe ocuparse del mantenimiento de la caldera -según la frecuencia indicada en el cuaderno de uso y mantenimiento del aparato- y de la verificación de los humos, para garantizar la seguridad, el confort y el ahorro. Lee el post de Caldera Segura para saber más y recuerda siempre confiar en profesionales cualificados para emitir el Sello Azul (requerido por ley).