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Harlotand The Beast

El aire acondicionado

Apaga la calefacción, enciende el bienestar

¿Quieres estar listo a tiempo para hacer frente a las olas de calor del verano sin estrés? Comience ahora a identificar «su» aire acondicionado, siguiendo estos 5 criterios de selección.

Regenerándose como las brisas de la montaña, los nuevos acondicionadores de aire con bomba de calor son verdaderos reguladores del microclima doméstico, capaces de reducir la percepción del calor, modular la velocidad del aire para mantener la temperatura constante, cambiar la tasa de humedad y mejorar la calidad del aire y… si es necesario, calentar las habitaciones en la temporada media.

Sin mencionar que algunos modelos también están conectados para ser manejados remotamente a través de aplicaciones y pueden ser equipados con sensores de presencia para poner en reserva de energía cuando no hay gente en la habitación.

¿Listo para elegir el tuyo?

Lo importante es no reducirse a comprarlo en el último minuto, porque cuando se está fuera del calor y se está en una búsqueda espasmódica de refresco se corre el riesgo de no hacer una elección razonada que realmente se adapte a sus necesidades.

Elementos a considerar… ¡ahora!

1) Elegir la potencia adecuada

Expresada con las unidades Btu/h (Unidad Térmica Británica por hora) y kW térmicos (kilovatios), la potencia del acondicionador de aire debe ser evaluada con un técnico en cada caso, teniendo en cuenta factores «personales», como la altura y exposición del edificio y el tamaño de las habitaciones a climatizar.

¿Una cifra media en la que pensar? Para enfriar 25-30 metros cuadrados es suficiente una potencia de 9.000 Btu/h o 2,5 kW, para 35-40 metros cuadrados se necesitan 12.000 Btu/h o 3,5 kW y para 50-60 metros cuadrados se necesita una potencia de 18.000 Btu/h o 5 kW.

2) Evaluar la etiqueta de energía

Debe ser expuesto por ley, y le ayudará a identificar 2 características fundamentales:

  • Eficiencia energética
    Con la misma potencia, se basa en modelos cuyo índice de eficiencia energética estacional para el funcionamiento de la refrigeración (llamado «SEER») y cuyo coeficiente de rendimiento para el funcionamiento de la calefacción (llamado «SCOP») corresponden a las clases de rendimiento más altas A++ o A++.
  • Ruido
    Pregunte a su técnico o distribuidor por los modelos cuya «presión sonora» (la que nuestro oído realmente percibe) es de unos 19-21 decibelios para la unidad interior y de unos 48-50 decibelios para la unidad exterior. Si al leer la etiqueta de energía se notan datos más altos, es porque indica la «potencia sonora», es decir, la energía: pida explicaciones a su distribuidor.

3) Contactar con instaladores cualificados

¿Sabía que a partir de 2013 los acondicionadores de aire deben ser instalados por personal cualificado de «Patentino Frigoristi» o por empresas inscritas en el Registro Nacional de Gas Natural? Asegúrese siempre de contar con personal experimentado y autorizado.

4) Usarlo con criterio

El error más común y poco saludable es crear el efecto de la nevera en casa. Lo ideal sería:

  • mantener la temperatura de la habitación entre 24 y 27°C o, al menos, evitar que la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior de la casa supere los 5/6°C;
  • para reducir el nivel de humedad mediante el ajuste de la función de «deshumidificación». Aunque no se sienta el típico frescor (inmediato), en pocos minutos se puede sentir un alivio al percibir menos el mal humor o el calor opresivo.

5) Por último, pero no menos importante: realizar una limpieza de filtro (estacional).

Al principio y al final de la temporada, recuerden lavar los filtros de malla de la unidad interior bajo un chorro de agua corriente. Antes de realojarlos en la unidad, también es una buena idea tratar los circuitos internos con una solución desinfectante capaz de combatir los malos olores y aniquilar los patógenos que proliferan dentro de la unidad. ¡Disfruta de tu verano en el refrigerador!